Heme aquí una vez más intentando escribir algo que presentar en taller, pero la manera de comenzar con el escrito no me ayuda en lo más mínimo; no hay nada más lejos del periodismo que esta forma de comenzar una nota. ¿Me importa? No. Ah, ¿no me importa? Uno nunca termina de conocerse.
Estoy sentada frente al ordenador hace días, mirando una hoja de Word en blanco, tengo una nota que entregar mañana y nada que escribir. Por eso dejo esto como constancia de que ya una semana antes intenté hacer el trabajo práctico en vano.
Estoy totalmente perdida, no sé por dónde empezar. Me veo acosada por preguntas como: ¿Sobre qué voy a escribir? ¿Cómo lograré superar el trabajo anterior? ¿Le gustará esto a la profesora? ¿Cuándo me hice este tatuaje?
Si, mis pensamientos son así de obtusos y largos.
Entonces recordé la última clase de Semiología, en la que la profesora explicó que un texto debe tener buena ortografía, cohesión y sintaxis para poder ser interpretado correctamente Excelente, esto me demuestra que no sólo presto atención en clase, sino que también soy una gila, porque eso me sirve una vez comenzado a escribir, y yo
no tengo NADA.
Paso a contar mi semana, intentando justificar mi incumplimiento:
LUNES:
Mi glándula pineal necesita estimulación; eso es algo que también explico la profesora.
Dijo que cada escritor tiene su forma de invocar a su musa inspiradora para comenzar a escribir: la profesora practica yoga, Corcho fuma orégano, Marce entra a canales de chat y se hace pasar por mujer, Vale revisa videos de Show Match del 96. Yo en particular prefiero invocar a mi muzza inspiradora y llamar a la pizzería de confianza.
¡Excelente! Tras la experiencia mística de la muzza, y luego de haber estimulado la glándula pineal por tercera vez en el día, ya tenemos una idea clara de lo que vamos a escribir: BAJO EL HUMO
Si, es caer bajo con noticias fáciles de la actualidad, pero dormí cuatro horas; y es eso o hablar sobre la polémica del ciego en Bailando por un Sueño, pudiéndome ganar el odio de varios profesores.
Tengo el tema, ahora sólo se trata de realizar una lista de modo gráfico con las diferentes ideas y conceptos que surgieron cuando elegí el tema, y así comenzar a visualizar el contenido del escrito. Como se diría en el barrio: un cuadro sinóptico.
A partir del tema general, que es el tronco (el humo), elaboramos nuevos conceptos, que son las ramas, y luego las ramitas y después las hojitas y más allá las hormiguitas. Y blah, que esto no es un cuento infantil.
Terminado el cuadro, mañana comienzo a escribir.
MARTES:
Primer intento:
Escribo, termino un texto de dos carillas en menos de una hora. A veces me supero.
Procedo a leerlo y veo como el texto de dos carillas es sólo una oración que dice: NO SE QUE ESCRIBIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIRRRRRRRRRRRRRRR
Me frustro, me voy a jugar a la pelota para ahogar penas. Mañana, más tranquila, sigo.
MIERCOLES:
Segundo intento:
Escribo, costó pero consigo terminar un segundo (bue, primer) trabajo, obteniendo como resultado lo siguiente:
La búsqueda de las leyes y el afán de explicar la naturaleza
humana como tal, llevó a los pensadores del siglo XVIII, a
bucear en las ciencias naturales. Pero, es interesante aclarar
que, en realidad, el modelo de perfección y rigurosidad científica,
lo constituía la Física Mecánica
Bueno, no habla específicamente del humo, pero sirve, hasta me animo a decir que es mejor.
Tengo el trabajo, puedo pasar a estudiar Sociedad y Estado. Una materia bastante interesante donde estamos viendo el pensamiento evolucionista, parece difícil, pero no lo es. Empiezo a leer los apuntes de la materia
La búsqueda de las leyes y el afán de explicar la naturaleza humana
como tal, llevó a los pensadores del siglo XVIII, a bucear en las
ciencias naturales. Pero, es interesante aclarar que, en realidad, el
modelo de perfección y rigurosidad científica, lo constituía la Física
Mecánica
Eeeeh, eso me resulta conocido, pero ¿dónde lo leí antes? ¡¡¡EN MI TRABAJO!!!
Me doy cuenta que nunca tuve una iluminación por una visión psicodélica inducida por la estimulación espontánea de la glándula pineal, sino que la realidad ¡tenía el libro de Sociedad y Estado abierto cerca de la pc!
Me vuelvo a frustrar y pienso en la idea de dejar el CBC y escribir verdaderamente cuentos infantiles, como tantos otros que dicen haber estudiado y terminan haciendo eso. Por primera vez, los entiendo.
¿Un recreíto para relajarse? Si, por favor, sin azúcar.
JUEVES, VIERNES, SABADO:
Tercer Intento:
De a poco las cosas van tomando el camino correcto (Si, ya cerré y alejé los apuntes de otras materias)
Pasan los días, sigo escribiendo, no quiero obligarme a hacer todo de una, puede ser peor.
Tiempo hay, así que lo aprovecho. Empecé el lunes, hoy ya es sábado
Ok, quizás no es tanto el tiempo, pero no hay que desesperar porque el trabajo avanza.
DOMINGO:
Lo dice la biblia, el séptimo paso es el de la relajación. La clave es olvidarme de mis responsabilidades literarias y limitarme a hacer lo que más me gusta.
Un domingo ideal para mi es:
18 a 22: Jugar Age of Empire.
22 a 23: Cenar.
23 a 23.15: Estimular la glándula pineal.
23.15 a 4: Ir a la plaza.
4 a 6: Volver a casa.
6 a 8: Llorar, jugar al Sim 2 y comer, no necesariamente en ese orden.
8 en adelante: Jugar Age of Empire, porque murió la familia que cree en el Sims.
Y tras ese pequeño recreo de un día, abriría el Word y empezaría a escribir sobre las ideas que mi musa me vendió a un precio módico.
LUNES:
¡Terminé! Leo el trabajo, corrijo ortografía, y se lo paso a una amiga para LO CAMBIE COMPLETAMENTE y me dé su opinión. Confío en que mi amiga me va a dar una opinión totalmente sincera y valedera.
La última vez que no le gustó un trabajo que le mostré, vino a la noche a casa y me cortó los frenos del auto. Algo difícil teniendo en cuenta que no tengo auto y que ella no sabe donde vivo; pero no puedo plantearme ese tipo de cosas ahora, tengo un trabajo que terminar.
Recibe el archivo con el trabajo que le pasé por Messenger, lo lee y me dice: Fijate que le cambié algunas cosas Lo reenvía, mientras pienso que realmente tengo amigos dispuestos a ayudarme en todo momento.
Terminó de recibir el trabajo, lo abro; ¿y con qué me encuentro? Un documento en Word totalmente en blanco.
Ese trabajo era cualquier cosa, sin sentido, faltas de ortografía, tesis o cualquier cosa digna de un estudiante de periodismo
Comunicación Social, en la UBA no hay periodismo, así que era digno de mí -La corrijo-
Me desadmite del MSN.
¿Y ahora que hago? ¿Quién podrá ayudarme?
¿Por qué no aparece el Chapulín? ¿Por qué la tv miente de esta manera? ¡¡Aaaaaaaaaaaah!! Hay que tranquilizarse, contar hasta diez, respirar profundo. Omh, omh
¡Vamos que el año no depende de este trabajo, eh!
Pienso en el plagio, pero inmediatamente me doy cuenta de que sería bastante incorrecto, sobre todo sabiendo que mi futura profesión está en contra de cualquier tipo de reproducción de libros, ensayos, etc, más allá de que nuestros propios módulos están en fotocopiadora.
Lo dudo. No, no da. A menos que
¡No, no da!
MARTES:
Hoy, y como dije al comienzo, me encuentro frente a hojas en blanco.
Son las 12 AM, si no lo hice hasta ahora ya no va a salir. Mejor me acuesto y mañana le explico todo a la profesora.
Me voy a dormir rogando que se reseteé el reloj interno de mi marcapasos cuando entre en Puán mañana, algo que no sería gracioso, pero si anecdótico. Ser estudiante de la UBA es perjudicial para la salud. RIP a mí.















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